De gafapastas y pelaos
No sé qué tiene la noche, que a algunos les pone violentos. O quizá sea el alcohol. Y no sé que tiene Palma, que siempre que salimos de marcha volvemos con anécdotas, con cosas de esas que hacen gracia cuando ya han pasado, y ves que sigues vivo.
En este caso, nos encontràbamos (anoche) tomando el aire (que es gratis) fuera de un bar (que es un sitio), cuando vimos pasar a un grupo heterogéneo formado por tres gafapastas de los que dan mucha rabia, y un pelao (que dan mucha rabia por definición). En esto estábamos cuando Seri, gran amigo, me susurró lo siguiente: “A estos habría que abrirles la cabeza”. En broma y tal, por supuesto.
Ante tal situación, surgieron al instante dos problemas:
- el concepto de susurrar para un Seri borracho es muy similar al de gritar para una persona sobria - lo cual facilitó que el comentario fuera fácilmente audible para el grupo y cualquiera sin discapacidades auditivas en las proximidades
- estando borracho, la ironía y la sutilidad son cosas que les ocurren a los demás
Lo cual motivó que el pelao se acercara a nosotros al grito de “espera, que aquí dicen que nos van a abrir la cabeza”. Mientras observaba The Eye of the Tiger en los ojos de Seri (Round One, fight!), yo probé con una estrategia más arriesgada y, porque no decirlo, estúpida y suicida:
-No es a vosotros, hablábamos en general
-Ah, bueno, si es en general no pasa nada. Por cierto, te pareces al Robe de Extremoduro
Así que ya saben. La moraleja de hoy es: Incluso en las circustancias más adversas puedes hacer un nuevo amigo. Y no, no me parezco al Robe de Extremoduro.
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12. February, 2007 at 13:38
Parecerse a Robe o morir.
Difícil elección, excepto para Robe, que eligió las dos xD
14. February, 2007 at 12:30
xDDDD Que chungo es todo.